Osteopatía estructural: La osteopatía estructural trata de restablecer el equilibrio del cuerpo tras una alteración funcional, estructural o biomecánica del sistema músculo-esquelético. Esta lesión se puede producir por malas posiciones, caídas, estrés, esfuerzos intensos, etc; provocando una falta de movilidad. El objetivo de esta técnica manual es corregir el desequilibrio que sufre el cuerpo para recuperar la elasticidad de los tejidos, aliviar el dolor y restablecer la salud general del paciente.
Osteopatía craneal: La osteopatía craneal trata las dolencias cuyo epicentro sea la estructura ósea del cráneo, incluyendo también las que tengan lugar en zonas periféricas como la mandíbula o el cuello. Se intenta dar solución a las afecciones derivadas de los movimientos de los huesos del cráneo y sus correlaciones con otras actividades y funciones rítmicas humanas. Se trata, pues, de un conjunto de técnicas y procedimientos que facilitan la micromovilidad del sistema sacral, mediante el alivio de las compresiones y restricciones que impiden el normal funcionamiento del sistema.
Osteopatía visceral: La osteopatía visceral aborda las disfunciones del cuerpo humano desde el tratamiento de las vísceras. Tiene un carácter global del cuerpo humano, un carácter sistémico donde lodos los mecanismos están relacionados, y la afección en una parte concreta del cuerpo tiene consecuencias en las demás. Dentro del conjunto del cuerpo humano las vísceras tienen una importancia notable. El objetivo de esta técnica manual es corregir el desequilibrio que sufre el cuerpo para recuperar la elasticidad de los tejidos, aliviar el dolor y restablecer la salud general del paciente.
Osteopatía energética: