Los Problemas de conducta, Trastorno del Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), Trastorno Obsesivo Compulsivo, Trastornos del Aprendizaje, fobias o incluso depresión son algunos de los síntomas o trastornos que pueden afectar a los más pequeños de la casa, afectando a su rendimiento en la escuela o dificultando el desarrollo de relaciones sociales con otras personas.
En estos casos, la mejor elección que pueden tomar las familias es consultar con un psicólogo infantil que lleve a cabo una valoración del niño/a y pueda orientar a los padres en cuanto al tratamiento.